Legado Artesano es la marca por excelencia de Castilla-La Mancha y ha sido creada por el propio gobierno de Castilla-La Mancha para salvaguardar los oficios artesanos de la región. En ella se incluyen los llamados Guardianes del Legado Artesano, en referencia a aquellos artesanos, artesanas, empresas, entidades e investigadores "que atesoran y transmiten a las nuevas generaciones el amor por un oficio artesano o el desarrollo y promoción de la artesanía", explican fuentes institucionales.
La tradición centenaria de la artesanía castellanomanchega, actualmente en las manos del trabajo de sus guardianes, propone colecciones de muebles, vajillas, azulejos, accesorios decorativos, etc. ideales para incluir en proyectos de interiorismo. Además, cabe destacar la simbiosis entre artesanos y diseñadores nacionales para realizar piezas únicas e innovadoras, poniendo en valor el "nuevo lujo" de dichos productos artesanos que están a disposición de los consumidores a través del market place que Castilla-La Mancha ha habilitado para ello, especialmente como regalos para estas fiestas navideñas.
Entrevista a la artesana Amparo Blázquez
Amparo Blázquez es una de las Guardianas del Legado Artesano de Castilla-La Mancha y lo defiende exponiendo que "ser artesana no es meramente un trabajo, es un estilo de vida". Llegó siendo niña a Castilla-La Mancha desde su Valencia natal, y es en esta tierra de interior, en sus costumbres, sus paisajes, sus pueblos y sus historias, donde ha descubierto la esencia y la inspiración que le mueve día a día a disfrutar como lo hace de su profesión.
Lleva el arte de la pintura en sus venas y hace nueve años se lanzó a vivir su particular aventura quijotesca pintando los tradicionales abanicos castellanomanchegos, especialización por la que es muy reconocida actualmente dentro de la marca Legado Artesano de Castilla-La Mancha.
La artesana también trabaja la cerámica y los grabados, además de los abanicos castellanomanchegos, e incluso colabora con otros artistas y diseñadores -como en el proyecto Iluminartica, junto a Jorge Ferrero- con el objetivo "de fusionar lo mejor de ambos mundos: el diseño vanguardista y la técnica artesanal tradicional", explica.

Esta pieza está realizada por Blázquez en arcilla blanca y sus filigranas están decoradas a mano con engobe negro. Está esmaltada en transparente y tiene una altura de unos 45 cm.
Foto: Ángeles Blázquez
Descubre el valor de la artesanía castellanomanchega como mejor regalo navideño
Dentro de la marca creada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, estás considerada entre los Guardianes del Legado Artesano. ¿Qué significa este cargo para ti?
Ser parte de los Guardianes del Legado Artesano es una forma de reconocer la tradición y el trabajo artesanal que se ha transmitido de generación en generación en Castilla-La Mancha. Para mí, este cargo representa una responsabilidad de preservar y difundir la riqueza cultural y artesanal de nuestra tierra. Al mismo tiempo, ofrezco mi visión personal como creadora. Formo parte de esta red desde su creación, y desde entonces he trabajado con la ilusión de contribuir a que el arte y la artesanía de nuestra región sigan teniendo una relevancia en el presente y el futuro.
Ceramista y pintora de telas, ¿cómo defines tu trabajo?
Como una mezcla de pasión y respeto por la tradición, pero con una mirada contemporánea. Me encanta el proceso de crear desde cero, de transformar materiales en algo único y lleno de significado. La cerámica me permite jugar con texturas, colores y formas, mientras que la pintura sobre tela me permite transmitir emociones a través de las imágenes que plasmo. Lo que más me motiva es ver cómo las personas se conectan con lo que hago, cómo un objeto puede despertar recuerdos o sentimientos. Esa conexión es lo que me impulsa cada día a seguir creando.

Blázquez estudia los patrones y las telas de los trajes regionales manchegos y los aplica con sus pinturas a los abanicos mediante un cuidadoso y colorido trabajo artesanal.
Foto: Ángeles Blázquez
Los abanicos castellanomanchegos son tu seña de identidad. ¿Por qué te has focalizado en pintarlos? ¿Qué papel juegan como accesorio tradicional? ¿Y actualmente, una vez decorados?
Los abanicos castellanomanchegos son una parte muy importante de mi trabajo, siempre me fascinó el poder combinar funcionalidad con tradición. Me focalicé en pintarlos porque me parecía una forma perfecta de darles una nueva vida, transformando un accesorio tradicional en una obra de arte. Hasta entonces no existía la decoración textil inspirada en los trajes regionales de este accesorio, que además de ser una herramienta útil para el calor sofocante de Castilla-La Mancha, históricamente han sido un símbolo de elegancia y distinción. Y hoy en día, una vez decorados, siguen siendo un accesorio de lujo que aporta un toque único a cualquier atuendo o espacio. Para mí, cada abanico que pinto es una pequeña obra de arte que lleva consigo parte de la historia y la esencia de nuestra tierra.

Grabado de la serie del Palacete de Ciudad Real (conocido como Palacete de la Cruz Roja) con la técnica en punta seca, utilizando como herramienta el tórculo.
Foto: Ángeles Blázquez
Más recientemente, has empezado con una nueva línea de trabajo como son los grabados. ¿Qué puedes contarnos sobre esta otra tradición artesana?
La nueva línea de grabados es un reto y una evolución en mi carrera. Siempre me ha interesado el mundo de la estampación y el grabado, por su capacidad de crear texturas y transmitir sensaciones de una manera tan directa. En esta línea, busco mezclar técnicas tradicionales con un enfoque moderno, creando piezas que puedan ser tanto decorativas como funcionales. Los grabados me permiten experimentar con la abstracción y los detalles, y me abren nuevas posibilidades creativas para expandir mi universo artístico llevando esto a las telas.
De un tiempo a esta parte, los productos artesanos son considerados el 'nuevo lujo' en el ámbito del diseño y la decoración. ¿Qué opinas sobre esta revalorización? ¿De tus productos, cuáles se adaptan más al ámbito de la decoración y el interiorismo?
Es fascinante ver cómo los productos artesanos están siendo reconocidos como piezas de lujo en la actualidad. Este cambio refleja una creciente apreciación por lo único, lo hecho a mano y lo auténtico. Los consumidores valoran cada vez más la historia que hay detrás de cada pieza y el trabajo que implica. En mi caso, tanto mis abanicos decorados, como las piezas de cerámica y los grabados, se adaptan muy bien al ámbito de la decoración, especialmente en interiores que buscan ese toque personal y artesanal. Piezas como jarrones, cuadros y telas son elementos que pueden aportar un carácter único a cualquier espacio.

Lámparas y apliques decorativos de madera de abedul tintado y lino pintado y bordado a mano en colaboración con el diseñador y artesano Jorge Ferrero a través del proyecto Iluminartica.
Foto: Ángeles Blázquez
¿Qué es lo que consideras que valora más el público de estos oficios artesanos? ¿Y de tus obras en particular?
Creo que el público valora, ante todo, la autenticidad y la historia detrás de cada pieza. En un mundo lleno de producción masiva, lo hecho a mano tiene un valor especial, porque cada pieza es única. En mis obras, el público suele valorar mucho la atención al detalle, la conexión con la tierra castellanomanchega y la fusión de técnicas tradicionales con una visión personal. Me esfuerzo por transmitir algo emocional en cada pieza, algo que vaya más allá de la simple estética, y creo que eso es lo que conecta con quienes aprecian el trabajo artesanal.
Como artesana regional, ¿cómo ves el futuro de una profesión como la tuya? En este sentido, ¿qué importancia tiene el trabajo que se desarrolla a través de la marca Legado Artesano CLM para mantenerlo 'vivo'?
Veo el futuro de la artesanía con mucha esperanza, aunque también con desafíos. La clave estará en la capacidad de adaptarse a los tiempos sin perder la esencia de lo artesanal. La marca Legado Artesano CLM juega un papel fundamental en este proceso, porque no solo ayuda a visibilizar a los artesanos de la región, sino que también impulsa el reconocimiento y la valorización de nuestra labor. Es esencial para mantener viva nuestra profesión, no solo en el ámbito local, sino también a nivel nacional e internacional. A través de esta marca, podemos conectar con nuevos públicos y mostrar lo que hacemos con orgullo, asegurando que la artesanía no solo perdure, sino que siga evolucionando.